John Dory

Cuenta la leyenda que John Dory era un pez blanquísimo. Como lider de la sección de metal de la orquesta filarmónica abisal, le atraía todo lo brillante.

Cierto día encontró en el fondo marino una moneda de oro de la mayor pureza.Y emitiendo un sonoro barrunto la cogió con su boca retráctil.

Dios ordenó a San Pedro que atrapase el pez para sacarle de la boca esa pieza de oro con la que pagar el tributo del templo. El esforzado santo lo consiguió, y esa noche en el cielo sonaron trompetas.

Desde entonces, John Dory quedó marcado con dos manchas redondas en sus costados, la huella de los dedos del apóstol San Pedro.                                   (San Mateo, 17:24-27)

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